¿Por qué no?

Aún guardo un email del por entonces alcalde de Salemi, Vittorio Sgarbi, en el que rechazaba mi inscripción en su oferta urbanística. Se trataba un proyecto del ayuntamiento siciliano, en el que se ponían a la venta algunas casas de la histórica localidad al sospechoso precio de  1€.  La idea era dinamizar la actividad inmobiliaria, la construcción y el turismo. Recuerdo que vi la noticia en algún medio de comunicación y que su argumento convenció hasta a una pringada como yo, que fui corriendo a apuntarme en la lista.

MOVIES

Cuando vi que no podía competir con Massimo Moratti ni Peter Gabriel (algunas de las celebridades interesadas), replegué mi estupidez para seguir trabajando como borrega en la cuenta publicitaria de automóviles que llevaba en aquel momento. El euro lo tenía, lo que me faltaba era el desorbitado desembolso para la rehabilitación de aquellas casas en ruinas; ya que la letra pequeña del asunto consistía en que el comprador debía terminar la vivienda en dos años, amén de contratar arquitectos y obreros locales para fomentar el empleo de la región y conservar el estilo de las viviendas originales. Una estrategia de su marketiniano y visionario alcalde, vaya. Un engañabobos.

vetements

Esa fue una de mis primeras idas de olla, que no hicieron más que empeorar con proyectos más absurdos aún, que no voy a comentar por aquí (me apellido Fuentes y perdón por la falta de ortografía).

Pelotazo

Cuando hablo de estas felices ideas con  mis hermanos -un ingeniero y una economista de mente hiperanalítica y racional- me miran con una mezcla de sopor y de “qué me estás contando”; si bien ahora me hacen más caso, pues en el fondo saben que muchas de aquellas ideas no eran tan malas.

LADYDI

Aquel “No” fue en italiano -que suena como más imperativo- pero también lo me lo dieron con cortés acento británico cuando, buscando un segundo trabajo para los fines de semanaempecé a trabajar en un pub. No tengo mucho que contar de aquella experiencia; me despidieron el primer día. Mis pintas de Guiness eran una aberración y lo entendí perfectamente.

METALYCRA

Otra negativa bastante pueril y vergonzosa (aunque yo ya tenía 31) también va de una cerveza. Aquel chico me encantaba y parecía ser que yo le hacía gracia. En una parrafada de chat, me escribía una retahíla de excusas para explicarme que no podía quedar. Nunca entendí por qué no quiso tomarse aquella caña conmigo; y menos aún que dedicara 500 palabras para justificarse.

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Pero si una caña te la tomas con cualquiera, por favor…, si yo lo he hecho hasta con el presidente de la Asociación de Amigos del Cachopo (nunca se sabe dónde se esconde el cliente potencial de un audífono). Solo era una inocente cerveza.

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Aunque tengo que reconocer que cierto tono etílico subrayaba mi medianía, me alegré mucho de haber tomado la iniciativa y de haberme empeñado en aquella frustrada historia.

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Esto de la iniciativa está muy bien para no perder el tiempo y pasar a otra cosa inmediatamente. No fue ningún trauma y lo mejor de todo es que nunca más volvimos a coincidir.

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Pero en mi histórico de inmunes “noes”, hubo uno que sí me dejó tocada: el que me espetó Condé Nast; el hito que definitivamente ha marcado un antes y un después en mi forma de encararme a las negativas.

PHONE

Fue una entrevista para cubrir la baja maternal de la redactora de una de sus cabeceras. Y allí me planté, en la aséptica recepción de Vogue, Glamour, SModa, AD… con mis discretos pantalones de rayas transparentes y una camiseta de una tienda vintage, que pedía a gritos una segunda oportunidad.

NO

Si la imagen en una entrevista  de trabajo es fundamental, en moda lo es aún más; sobre todo cuando te juzgan periodistas expertos del sector que te dan mil vueltas. No me puse lentillas para integrarme con el presentido look de abuela de la redacción y sus gafas de ver setenteras (no sé por qué intuía que iban a ser todos unos modernos). Y como mi pelo no estaba en su mejor momento, hice lo que pude para marcarme un hair goal y que me contrataran a primer golpe de melena: “no sé lo que es un excerpt, no, pero mira que guay y creativa soy”.

HAIRGOAL

Así que hice la entrevista disfrazada de intelectual in nonchalance, de alguien que  ha aprendido a desacralizar la moda la simplifica aunque  creo que me pasé de rancia-. Tenía que haber llevado un vestido más atrevido con el que triunfé este verano. Me contó su maravilloso modista que Lady Gaga también se lo llegó a probar, pero que al final no quedó convencida -lo vería muy sobrio-. Fue un modelo que no se comercializó, solo se confeccionó el de pasarela; así que gracias Lady Gaga, porque este vestido -que me ha procurado una de las noches más divertidas que recuerdo- no me puede apasionar más.

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Hice una pequeña modificación para que el escote cruzado no fuera tan abierto.

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Ya sé que no me queda igual y que la foto está mal enfocada, pero me cuesta pillarle el punto a lo del posado posturero; no me sale.

relativo

Ya olvidándome de la excusa y de la banalidad de la ropa -las responsables de la revista fueron las únicas acertadas, con vaqueros y deportivas- y centrándome en mi característica falta de aplomo y sentido común, mantuvimos una oblicua conversación:

WASAPRENFE

La redactora jefe ya había leído cosas mías, tenía mis textos y por eso estaba allí ¿no? Al terminar aquel aquelarre, me pidieron que les mandara ASAP una propuesta de cómo plantearía un número de la revista (no hace falta que especifique cuál), con todas sus secciones y temas desarrollados.

Cabrón

Armándome de valor (hace tiempo que he dejado de recrearme en las bobadas que hago) he revisado la propuesta. Ahora con la distancia y la experiencia lo veo claro: jo**r, ¿cómo pude proponer un artículo sobre el bar de Wes Anderson para la Fundación Prada? o un reportaje sobre Alessandro Michele que por entonces iba a coger las riendas de Gucci.

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¿Por qué no se me ocurrieron otros temas con más enjundia? Por ejemplo: ¿son las toallitas desmaquillantes buenas o malas para tu piel? o “5 cosas sobre el medium adolescente que triunfa en Hollywood” o “todo lo que no debes hacer en la primera cita”.

Ultra Regret

Me veía en las mejores fiestas.

Glasses

Me veía como la más elegante de la redacción.

BALENCIANA T-SHIRT

Me veía en el top of the world.

ASPIRIN

Afortunadamente soy todoterreno y lo mismo hago de ejecutiva, que de redactora, recepcionista o subnormal; así que no fue difícil volver a mi rutina.

Jessica

Entiendo que no me contrataran, lo asumo perfectamente y les doy toda la razón. Eso sí, celebré el fracaso como si me hubieran dado el puesto, sabiendo que mi yo futuro me iba a reclamar aquel recuerdo. Aquella euforia cuando salí por la puerta -sin saber el desenlace y con ese necio optimismo de los que se creen que todo es posible- no me la quita nadie.

remata

El fatídico mail lo tengo guardado en enviados, marcado con una banderita roja, por si en mi próximo cumpleaños  a alguien se le ocurre hacer un mockumentary  con los momentos más bochornosos de mi vida (todavía me queda algo de tiempo para superarme).

Stirring

Ahora que voy a empezar otra historia, pienso en lo qué he aprendido de la palabra “No” y en sus consecuencias. Pienso en esas bobadas que dicen sobre cómo las experiencias construyen la personalidad y te preparan o te llevan a otras nuevas, por lo general, mejores. Dicen que hay que fluir y no forzar nada, que lo que no consigues o lo que no funciona es porque no era para ti; pero yo tengo mis dudas.

stranger-things

Aunque he tenido vivencias inolvidables, me habría encantado tener una ganga de casita en ruinas en Salemi; haber tenido la oportunidad de conocer mejor a aquel chico o haber trabajado en una de mis revistas favoritas (esta sí que era una experiencia vital para mí, incluso con el riesgo de que al final resultara una mierda).

no-no

Pero ¿por qué ante las negativas tendemos a bajar el listón? ¿Por qué tenemos que dejar de ser selectivos y conformarnos con lo que sea?

dont-want-it

¿Por qué no dejamos de caer en lo fácil, en lo superficial o en lo que se ponga a tiro?

liz-taylor

¿Por qué no vamos a por el reto? A por lo que de verdad queremos. ¿Por qué no?

WALL

 

 

 

 

 

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